A propósito de la programación de los actos de Semana Santa que tantas críticas sucitó en el pasado
Por Ricardo Mejía Recuerdo que cuando no existía Internet las redes sociales eran la peluquería de las Garcías, la de don Argiro, la INA (1) , la carnicería del Gordo Heredia, la pastelería del Viudo, el almacén de doña Bernarda, la cola delante de casa de Barbarita para comprar helados, el atrio de la iglesia …










