Historia

El Taller es un periódico que nace como experiencia comunitaria. El Taller ya se ha convertido en el vocero de la comunidad y en tribuna de las organizaciones populares especialmente de las acciones comunales y de las corporaciones artísticas en su radio de influencia.

¿Cómo nace El Taller? : La tienda de Don Arcesio era un lugar frecuentado por gran parte de los habitantes del barrio Fátima, especialmente los que viven en el sector conocido como Sauces en la comuna 16 Belén. Como en todas las tiendas allí se fue formando una barra con gustos e intereses propios, con personajes, con anécdotas barriales y con toda clase de historias. Allí, en la tienda de Arcesio, elaborábamos al final del año, un periódico mural, con nada interesante, solo tenía como objetivo central destacar las embarradas que un grupo de borrachitos o de bohemios un poco cuerdos, un poco locos  o de personas que, aunque no tomaban, iban allí frecuentemente a departir al calor de un tinto o al refrescante sabor de una gaseosa. Salía en aquel mural, por ejemplo, el mentiroso del año, la borrachera del año, la declarada del año (cuando un hombre le decía, por primera vez, a una mujer que la amaba) y otra serie de situaciones que arrebataban una sonrisa o hasta una carcajada a sus desprevenidos lectores que, alzando la cabeza, miraban los dos o tres pliegos de cartulinas elaboradas por espontáneos colaboradores con una buena dosis de buena memoria, excelente chispa y a veces muy fino humor.

Para el autor de estas líneas y quien colaboró en la elaboración de ese periódico mural siempre fue una inquietud que no dejaba de sentir cada diciembre, el sacar ese sartal de interesantes boberias en forma impresa, la falta de decisión y de dinero no nos permitió hacer eso. En octubre de 1997 expresé esa idea a Edgar Cruz Gongora, que era uno de los más arduos colaboradores del mural, Edgar se mostró de acuerdo, en noviembre le recordé la idea, pero en diciembre ni él ni yo tuvimos tiempo y tampoco ese año se logró sacar el periódico. Los primeros meses de 1998 transcurrieron sin que la idea pudiera cristalizarse, pero siempre con el buen ánimo y la excelente disposición de Edgar. En Abril le solicité a don Ernesto Ramírez, líder cívico del barrio Fátima y a Blanca Mejía Líder cívica del barrio Nutibara que me contaran las historias de los dos barrios. Blanca Mejía me contó sus historias, historias que guardé y conservo en un casete y don Ernesto me pasó unas hojas escritas a máquina que tituló: Historia del Barrio Fátima y que conservo en el archivo del periódico. Me dispuse entonces a transcribir lo que me había contado, en mi computador en una plantilla de periódico que tenía, le agregué un artículo sobre la matemofobia, el odio por las matemáticas. En los días en que yo, en mis ratos libres, me estaba dedicando a estos menesteres de escritor, se realizó en Fátima una reunión de la Junta de Acción Comunal a la que asistí en calidad de asociado, en esta reunión se efectuó la elección de mesa directiva, noticia que habría de incluir en la primera entrega. Terminada la reunión salí con Nicolás Giraldo más conocido  como Nico, le compartí, como dicen hoy en día, mi idea, él me animó mucho y le dije que si le sacaba una propaganda de su negocio y me dijo que sí. Para completar el periódico diseñé una propaganda del negocio de Nico, otra de mi negocio de Ingeniería Eléctrica y otra del negocio de mi esposa, como fabricante de ropa quirúrgica desechable. Así quedaba lista la primera edición. Ahora sólo faltaba el bautizo, ¿Cómo llamarlo? Mi hermano Gabriel, que ha sido un excelente corrector idiomático, y yo habíamos conversado acerca de montar una empresa de escritura de textos y de corrección idiomática, empresa que inscribimos en la Cámara de Comercio con el nombre de Taller del Idioma, como el periódico podría ser el órgano informativo de dicha empresa, pero tendría objetivos más amplios que lo idiomático, entonces se llamaría el Taller.

Terminada la labor lo imprimí, dos hojas por lado y lado, cuatro páginas, tomé cien fotocopias y me dispuse a repartirlas. Cuando venía de la fotocopiadora me encontré con Álvaro Olaya quien me expresó su satisfacción y apoyo para el proyecto, para un próximo número contribuiría con 100 copias más. Deseo este que fue compartido por varios comerciantes, que me llevaron a tomar la decisión de sacarlo en litografía.  Esto ocurrió en mayo de 1998.  El periódico siguió saliendo en un tamaño que se llama octavo doblado que es como una revista pequeña.

Nominalmente salía cada mes, pero como no era mi fuente de ingreso, se atrasaba, todos los habitantes del barrio gozaban con cada edición. La primera edición fue de cien ejemplares, la segunda de quinientos, la tercera de 2000 luego de cuatro y durante muchos años de cinco mil ejemplares.

Hubo tiempos duros porque la administración de la época no nos miraba con muy buenos ojos, luego vino la Administración Fajardo que con el Presupuesto Participativo nos animó, lo presentamos como proyecto, pero no fue priorizado por los líderes ya que obtuvo pocos votos. Para el segundo P.P. nos dejaron asistir con voz, pero sin voto porque no teníamos un grupo definido de personas. Sin embargo lo propusimos, pues si teníamos voz podíamos proponer proyectos.

Al fin la discusión con Desarrollo Social nos llevó a crear la organización y el año 2008 fue priorizado como proyecto de Comuna y este año sale el primer número con dineros del Programa de Planeación Local y Presupuesto Participativo en agosto con el número 72 y con un formato tabloide. 

Ahora contamos con un equipo de planta de 6 personas en la corporación Periódico El Taller son ellas: Marlene Montoya, Marta Amparo Ramírez,  Catalin, Jaime Gómez,  Oscar Salinas, Laura Escoba y Jorge Mario Escobar 

Tenemos un comité de redacción: Además de los ya mencionados estuvo Gabriel Escobar, columnista de El Espectador, Abel Méndez,  Laura Escobar.

Un comité editorial donde asiste personas  representantes de acciones comunales, corporaciones artísticas y la JAL.

La falta de apoyo de acompañamiento nos obligó a dejar se salir a partir de 2017, situación ésta agravad por la Pandemia. Sin embargo en el 2021 logramos volver a salir con la edición 130.

Además este mismo año empezamos a salir en las redes sociales dinamizando una página de Facebook (Fans Page) creada años antes, además se inicia El Taller con sitio web de google (google sites). Y hoy 28 de mayo iniciamos con una página punto como (.com) más versátil y fácil de consultar. Esperamos además volver a salir impresos en los próximos días.

Hoy, cuando ya cumplimos veinte cuatro años, El Taller ha demostrado ser una publicación con carisma, los habitantes de la Comuna 16 lo esperan con ansias, se identificaron con él, se ha convertido en tribuna de las acciones comunales, de la Asobelén, de la JAL, del Plan de Desarrollo, de las corporaciones culturales y aún de los habitantes  que quieren expresar sus ideas en él. El Taller es otro punto de unión para una comuna  que aunque tiene problemas, quiere marchar convencidos de que en la unión, en la solidaridad y en el amor, está el futuro no sólo de nuestra comuna sino de nuestra ciudad y de nuestra amada y aporreada patria.

El Taller hace cada año un evento donde se premian a los líderes comunitarios en 5 categorías. Este evento se ha efectuado tres veces y la comuna está pendiente de ellos postulando líderes a asistiendo masivamente

Misión

Contribuir al desarrollo de la Comuna 16-Belén, impulsando, produciendo y administrando proyectos informativos y de comunicación.

Visión

En el 2025 La Corporación Periódico El Taller será reconocida como una organización pionera en la difusión, producción, y administración de proyectos informativos y de comunicación de la Comuna 16.

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